Can Birba

A finales del siglo XIX, la familia Birba abrió un pequeño negocio familiar en Camprodon dedicado a la venta de toda clase de productos. Más adelante, empezaron a elaborar sus propias galletas en un obrador artesanal de la casa.

Aprovechando el tirón que Camprodon empezó a tener entre los barceloneses como uno de sus lugares preferidos para veranear, el negocio prosperó y evolucionó con este público y, aunque al principio lo que elaboraban eran bizcochos, poco a poco las galletas fueron ganando terreno hasta llegar a ser el principal producto del negocio.

Llorenç Birba, hijo del fundador de la empresa, es uno de los principales conocedores y divulgadores de la historia del Valle de Camprodon. Al heredar el negocio, amplió la tienda y apostó por la comercialización de las galletas, que se extendió incluso fuera de la comarca. Este hecho consiguió que se ampliara la producción y que se inaugurara la primera fábrica Birba en el año 1929.

La fábrica actual, construida en 2008 y trasladada a la planta de la Colonia Estabanell, cuenta con más de 7.000 m2, conservando incluso hornos de la fábrica originaria que siguen en funcionamiento.